Martín Castaño

Martín Castaño es maestro investigador de danza español.  Director de escena formado en el  Instituto del Teatro de Barcelona. Especialista en técnicas de expresión. Colaborador de las primeras experiencias  sobre arte infantil celebradas en la universidad complutense de Madrid.


 Es persona comprometida con iniciativas sociales  y ha llevado a cabo encuentros de intervención ciudadana en España, Italia y México.  Coautor y coordinador del libro de  “conferencias sobre la poética del Espacio” publicado por la ULE, Junto al poeta A. Gamoneda, al escultor Amancio  González y el filósofo Miguel A. Cordero. Desde hace muchos años mantiene contacto con tertulias vinculadas al arte, literatura y filosofía, como una fuente de inspiración permanente.

SUMERIOS: ¿Verdad o ciencia ficción?

“¡Pared, escúchame atentamente!


¡Choza de caña, asegúrate tú de escuchar todas mis palabras!


Desmonta la casa y construye un barco...”
 

De esta manera contaban en su mitología los sumerios (Mesopotamia, 3500 a.C.), a través de una tablilla con signos cuneiformes, el mismo diluvio universal que siglos después relataría el Génesis cristiano.

Los «sumeru», como los denominaban los acadios, han pasado a la historia moderna de la investigación sobre culturas antiguas como una civilización excesivamente adelantada a su tiempo y un tanto misteriosa. No se conoce su procedencia y se cree que surgieron casi de la nada, repentinamente, tras el diluvio universal, que más tarde ellos mismos plasmaron en tablillas con escritura cuneiforme. Una escritura que ha permitido conocer a estudiosos de estas culturas una realidad que todavía hoy supera nuestro entendimiento.

Entre otras muchas cosas, se afirma que el pueblo sumerio fue inventor del sistema sexagesimal, de la vela del barco, de la rueda y del zodíaco. Todos estos hallazgos, de los que somos deudores, son sin duda portentosos, pero se amplifican y desarrollan gracias a otros dos inventos realmente revolucionarios: el de la escritura y el de la escuela.

El tema es tan extenso y sorprendente que resulta imposible de abarcar, por lo que decidí contactar con uno de los estudiosos de esa primera escritura que nace en Mesopotamia y se extiende por todo el Oriente Próximo desde el tercer milenio a.C.  

Pedro Blanco Rubio es catedrático de Literatura y profesor de escritura cuneiforme en el Instituto Bíblico y Oriental (IBO) de León. Espero saber reflejar al menos una parte de la intensidad con la que he viajado por las palabras de este maestro del tiempo.

Me cuenta Pedro:


El ser humano tiene la costumbre de crear símbolos. Y cuando uno coge un símbolo empieza a descifrar muchos más sentidos de los que veía al principio.

Esa es un poco la peripecia de Mesopotamia, empiezan a crearse símbolos que en un principio eran el reflejo de las cosas y luego fueron eso, mucho más que el reflejo de las cosas, es decir, vías para descifrar el mundo. 

Eso tiene una realidad en parte lógica y en parte mágica, y en ese discurso deductivo de «si pasa esto, tendrá que pasar lo otro» ..., unas hipótesis de causa efecto muy parecidas a las del pensamiento griego, aunque no tan precisas y rigorosas como las de este. 

Pensaban que este signo, esta forma que tienen las cosas, no produce algo, sino que la misma forma ya lleva el significado secreto y esa es un poco la magia; es decir, la forma tiene una función, la luna es así por algo, de manera que hay que interpretar la forma como un signo.

Tienen las dos cosas; por un lado, la deducción («si tú no riegas, se seca la planta»), pero luego hay una interpretación mágica, es decir, la sequía es signo de algo: de que va a haber una guerra, de que se ha enfadado una diosa. Entonces hay que hacer un exorcismo, hay que procurar que la amenaza de ese signo no se cumpla. Esas dos mentalidades influyen mucho en el aspecto mágico, y se da en la escritura, los signos ya dicen algo en sí mismos.

Pero ¿de dónde salen los sumerios?

Hoy día, yo pienso que se vuelven a revisar las ideas tradicionales de los sumerios. Siempre se pensó que los sumerios habían llegado a la zona del golfo Pérsico, no se sabía de dónde. Eran un pueblo enigmático, que estaba cargado de un pasado que no se conocía, que hablaba una lengua distinta a todas las lenguas que hablaban en Oriente Medio. Los sumerios estuvieron rodeados de ese enigma de un pueblo que era muy listo, muy curioso, y que de repente en el IV milenio está en el sur de Mesopotamia, en Eridu, Ur, Uruk, Lagash y otras ciudades del sur, hablando una lengua «isla», de la que no conocemos filiación lingüística alguna. Oppenheim supone que se desplazaron desde el norte montañoso hasta asentarse en las tierras bajas del golfo Pérsico, antes colonizadas por lo que se ha llamado la cultura El Obeid. Ellos se llamaban a sí mismos los Cabezas Negras.

¿Por qué los Cabezas Negras? 

Hay quien opina que provenían de la India por su tez morena. La verdad es que, aunque se ha avanzado mucho en los últimos treinta años, sabemos poco de la prehistoria mesopotámica. 

Entonces, Pedro, ¿tú crees que realmente existieron los sumerios?

Creo que hoy día incluso hay alguien que ha escrito si realmente existieron los sumerios, y yo estoy un poco por ahí también. Pienso que, a nosotros, los que estamos en Occidente, se nos ha proyectado mucha ideología en la interpretación de los enigmas. Nosotros venimos de un siglo XIX muy nacionalista; yo creo que de eso se ha teñido la visión de la ciencia y hemos intentado unificar tres conceptos, que son todos revisables: el de la lengua, el de la cultura y el de la etnia, como si estuvieran unidos, y, de hecho, los nacionalismos actuales se basan en eso, como que son de otra raza, digamos. Esa idea es romántica y es una idea artificial y creada.

Acerca de si los sumerios existían o no existían, cuando se produce la mayor literatura sumeria, que tiene lugar en la época del rey Ur Namma, entonces podemos seguir toda la dinastía que dura casi un siglo. Los hijos de Ur Namma son los que escriben en sumerio, el gran sumerio, la gran literatura sumeria… Después, el sumerio se convierte en lengua muerta, la lengua de referencia culta, de tal manera que todo el mundo estudiaba sumerio porque era un prestigio cultural en aquel tiempo.

Si hablamos de una lengua muerta, no podemos hablar de una relación directa lengua-etnia, ¿verdad? 

Así es, una cosa es hablar una lengua y otra cosa es que los que hablan esa lengua son de una etnia distinta; es que no se puede confundir, que es lo que hablamos del nacionalismo. Los negros norteamericanos son norteamericanos y hablan inglés, lo mismo que un blanco norteamericano que habla inglés; es decir, a lo mejor un norteamericano es de procedencia alemana, y la lengua que habla, el inglés, tiene como procedencia las islas británicas, o sea que la lengua y lo que se llama la etnia no tienen que estar juntas. Lo que sí se sabe es que en el Próximo Oriente se hablaba una lengua que hemos llamado nosotros sumerio, eso sí. Ahora sería otra cosa afirmar que había un pueblo sumerio que hablaba esa lengua, sobre todo en la época esta, porque a lo mejor sí hubo, pues no sabemos casi nada de la prehistoria del Medio Oriente.

¿Fueron los acadios lo que pusieron nombre a los sumerios? ¿Los llamaron así?

Sí, los acadios. En un momento determinado, los reyes acadios se empiezan a denominar rey de Acad y de Sumer. Sumer era una zona, la zona sur, y Acad era la zona norte; en la zona norte se hablaba sobre todo una lengua semita, y en la zona sur se hablaba sobre todo una lengua no-semita, que hemos llamado la sumeria. Pero todavía en algunos documentos de la época un poco posterior a Sargón aparecen unos criados del rey a los que se les paga, y se pone en las tablillas que les pagan a unos que hablan sumerio y a otros que hablan acadio, lo cual quiere decir que importaba mucho la lengua que hablaban. 

He leído sobre las características físicas de los sumerios, ¿se sabe si es cierto que tenían rasgos diferentes?

Todos esos prejuicios… Por ejemplo, Asimov dice que los sumerios eran rechonchos, gorditos, bajitos, y los acadios se ve que son mucho más estilizados, más finos y eso es la proyección del esquema tradicional; Asimov lo saca de la estela de Naram-Sin o estela de la victoria, que se refiere a un estilo, un estilo de bajorrelieve, y luego lo compara con unas estatuillas que son de otro estilo. Es decir, sacar conclusiones de todo ese tipo de razas porque uno compara estilos de figuras representadas en relieves de distintas épocas no es nada científico.

¿Cómo has llegado a esa conclusión? 

Llegas si uno se va fijando en los nombres de los hijos del Naram-Sin, etc. Resulta que unos hijos tienen nombres sumerios y otros tienen nombres acadios; es decir, ¿quiénes eran los sumerios?, ¿quiénes eran los acadios? Llega un momento en que nosotros, cuando empezamos a estudiar la escritura, sabemos que en un tiempo sí hubo pueblos distintos, sumerios y acadios, aunque el testimonio que recogemos nos habla de un momento en que ya están totalmente mezclados.

¿Qué me puedes decir de la Lista Real Sumeria (LRS), de esas generaciones de reyes que se remontan al diluvio? 

A los sumerios les gustaba mucho el orden porque temían el caos y asociaban el desorden a la enfermedad y la muerte. Esa es una de las funciones de la escritura que inventan: ordenar el mundo y el pensamiento, que para ellos era lo mismo. Por eso hacen tantas listas. La mayoría de las tablillas escolares son listas, listas de nombres de plantas, de animales, de cosas, de nombres propios, de años. Y listas de reyes.  

¿Es cierto que en parte era una especie de artilugio político?

Estas tenían una finalidad política: la de legitimar al rey. Hay que partir del valor de la escritura como verdad. Si estaba escrito, era verdad. Así que los reyes encargaban listas en las que se probara que ellos venían de una línea por decisión divina. La primera data del siglo XX a. C. y está escrita en Isin, una ciudad-estado que pretendía la primacía entre las ciudades vecinas. El rey de Isin necesitaba explicar que los dioses habían desplazado el poder, que antes del diluvio estuvo en Eridu y en Kish, y ahora el turno había caído en Isin.

¿Y fue por voluntad divina?

Claro. Para los sumerios, todo lo que existe viene de los dioses. Ellos arriba, en el cielo, crean la ciudad, el arado, la azada, la agricultura, la ganadería…, y luego lo bajan. La expresión sumeria es «baja del cielo». La Lista Real Sumeria comienza con este verso: 

«Cuando la realeza hubo bajado del cielo, se quedó la realeza en Eridu».

En la mente sumeria, hay un espacio teológico que opone arriba-abajo y que tiene que ver con inmortalidad-muerte. También existe un eje temporal antes y después del diluvio. Después del diluvio los dioses vuelven a reanudar la historia recreando la institución real. La bajan del cielo y la otorgan a otra ciudad, a Kish, y luego a otras. La Lista Real Sumeria que se encontró en Isin dice que la realeza luego pasó a Isin. Así, el rey reivindica un derecho que lo hace superior a sus vecinos, sin duda para reclamarles tributos. 

¿Se trata de manipulaciones, de reescribir la historia?

Se trata de intereses políticos, de modo que usan la escritura por el poder que la gente le atribuye. Pero no todo lo que leemos en las Listas Reales hemos de pensar que es una quimera. Hoy sabemos que es cierto que la civilización mesopotámica asciende desde el sur y que quizá todo comenzó en Eridu (ciudad del sur), siempre considerada ciudad sagrada. Y la idea del diluvio es constante en la imaginación del Próximo Oriente y, especialmente, en esas tierras tan propensas a padecer inundaciones. En la Lista Real Sumeria se lee que, después de que la realeza bajó del cielo a Eridu, «el diluvio pasó por encima de todo». La escritura se inventa imitando a los dioses y si el mundo es una escritura de los dioses el diluvio es un borrón y cuenta nueva. 

Regresando al sumerio, las tablillas están, los ideogramas están (basados en los pictogramas), pero ¿actualmente alguien habla el sumerio?

No.

¿Nadie habla sumerio?

Nadie habla sumerio, el sumerio se convirtió en una lengua muerta con el triunfo del acadio. Ya en tiempos de Hammurabi el sumerio era una lengua muerta, de la cultura (del templo y de la escuela) uno de los problemas cuando se descubre el sumerio, y en el que todavía estamos, es qué valor tienen los signos, pues aún tenemos muchas incertidumbres.

¿Ellos tampoco nombran en algún momento en las tablillas a otro pueblo anterior o coetáneo?

Sí, sí, hablan mucho, continuamente están hablando de pueblos, hablan de los egipcios, asirio, etc.

¿Pero no habrá mucho intercambio?

Muchísimo, el acadio era una lengua, digamos, de la diplomacia, no había rey en el Próximo Oriente que no supiera acadio ni mandara a embajadores con tablillas o papiros en acadio, generalmente tablillas, porque, cuando Sargón II recibe a unos mensajeros, unos diplomáticos, y en vez de traerle las tablillas en barro —en cuneiforme—, le traen papiros, los echa y prohíbe terminantemente que cualquier mensajero de fuera se dirija a él con otro tipo de escritura distinta a la del barro cuneiforme; claro es que Sargón II se encontraba en un siglo en el que toda la escritura cuneiforme se estaba replegando y triunfaba la escritura alfabética mientras se desarrollaba el arameo, es decir, estaba triunfando el alfabeto, que se empieza a escribir en papiro, también se escribe en arcilla, en tejas, en óstracon, pero sobre todo se escribe en papiro, y, claro, los reyes asirios y mesopotámicos, que siempre tuvieron a la escritura cuneiforme como una seña de identidad propia. Se alarman de que está existiendo otra escritura distinta, por eso les incomodan los mensajeros que traen una escritura distinta.

Los fenicios eran grandes comerciantes y comienzan a necesitar la escritura.

¿Qué tipo de escritura utilizan con los egipcios, persas, etc.?

A partir del siglo XV antes de Cristo hay una revolución en la escritura en toda la cuenca del Mediterráneo. Toda esa zona está ocupada por pequeñas ciudades con pequeños reyes que tienen que pagar tributo a los grandes imperios: a Egipto, a Siria o a Babilonia o a los hititas, etc. Siempre están bailando con los tributos para poder sobrevivir y, de vez en cuando, tienen invasiones de los hititas, de los egipcios o de los mesopotámicos, que les exigen los tributos, entonces a veces hay choques de esos grandes imperios, pero precisamente para dominar esos pueblos de Canaán.

¿Canaán es donde se inventa el alfabeto?

Ciertamente, es en esa zona de Canaán donde se inventa el alfabeto, y el primero que aparece constatado como tal es un alfabeto que se escribe en tablillas de barro y con signos cuneiformes en Ugarit (hoy en día está en Siria).  El primer alfabeto que aparece es el ugarítico y surge en el S.XV, ese alfabeto va a desaparecer, tiene 30 letras consonánticas y se escribe en barro con caracteres cuneiformes. Un poquito más debajo de Ugarit se encuentra Fenicia, y es donde va a triunfar el alfabeto que ya no se escribe en barro. Aparece en los siglos XII-XIII a. C. El alfabeto fenicio fue consecuencia de esa revolución que se da en toda esa cuenca del mediterráneo y en la península del Sinaí. Por eso hablamos de un alfabeto protosinaítico; esos alfabetos de esa cuenca y los del Sinaí deben mucho al jeroglífico egipcio. Son consonánticos y reflejan letras.

¿De qué siglos estamos hablando?

Estamos hablando, en todos esos sitios, del segundo milenio y del primer milenio antes de Cristo. Cuando nos referimos a la escritura cuneiforme (entre 500 a 800 signos), y a la escritura jeroglífica (unos 1,000 signos) hablamos de una escritura muy complicada y a la que hay que dedicar toda la vida, quien poseía esa escritura tenía un inmenso poder, era una escritura de los grandes poderes, de los reyes y los sacerdotes. En cambio, la escritura alfabética, mucho más fácil de aprender (de solo unos 30 signos) es más democrática propia de los marineros, comerciantes y de la gente sencilla.

Podrías explicarnos un poco más sobre la escritura egipcia

La escritura egipcia es ideográfica y fonética. Estas escrituras, la jeroglífica y la cuneiforme tienen componentes variados, son sobre todo ideografías y el signo es una palabra, pero también a veces el signo es una sílaba; es decir, mezclan distintos procedimientos, pero sobre todo son ideográficos, en que el signo es una palabra o el signo es una sílaba. 

¿Entonces la escritura cuneiforme es igual que el lenguaje sumerio?

No, es que hay que distinguir escritura y lengua. 

¿Hablan de distinta manera a cómo escriben?

El sumerio es una lengua y, por tanto, como lengua, se comunica oralmente.

 

Los sumerios inventan la escritura y hacen posible que sus palabras, que entran por el oído, se puedan percibir por la vista mediante signos, lo que sucede es que hay realmente unas coincidencias asombrosas para estudiar el origen de la escritura: El sumerio es una lengua sobre todo monosilábica. Cada signo es una palabra y a la vez una sílaba.

Para terminar, Pedro, podrías recomendarnos alguna fuente para ampliar la información al respecto.

Aconsejo leer el libro Babilonia, de Paul Kriwaczek, y especialmente las páginas en las que recrea el nacimiento de la civilización en la sagrada ciudad de Eridu, y cómo pudo suceder ese fenómeno en ese lugar tan especial, entonces a orillas del mar, y del que brota agua dulce.

En ocasiones, los destinos lejanos son los más breves. Llega a su fin esta entrevista y me quedo con la sospecha de que tal vez alguien o algo del pasado pudiera esconder mi futuro. Me ha sorprendido nuevamente la generosidad y la cercanía de Pedro Blanco. Espero que también hayan disfrutado del viaje con este maestro del tiempo.  
Martín Castaño.

  • Facebook - Black Circle

© 2017 by www.hildafusion.com   

  • Facebook - Grey Circle
  • Instagram - Grey Circle
  • Twitter - Grey Circle
  • YouTube - Grey Circle