La búsqueda de Jade por la Dra. Nuria Lorite Ayán©

Me da igual verte o no verte

Doy vueltas sobre mí misma, gotas de agua con olor a burbujas vuelan a mi alrededor. Flotando sobre el hielo del recuerdo me deslizo entre caminos antiguos, sensaciones sonrientes, bienestar que vivifica con ligereza y hace palpitar el ritmo en mis pies. 


Bailo sola en la oscuridad de los ojos cerrados al mediodía. Escribo y dejo de escribir. Entono tres palabras y sigo las notas. Las palabras no importan, de hecho ni las entiendo, sólo me gusta su sonoridad.


Sonoridad suena a sororidad, una sola letra y cambia a otro poderoso significado. 


Hermandad en lo que transmitimos, no en el color de la piel, ni en el pelo, ni en los brillos o sencillez de tus ropas, ni en la lengua que piensan nuestros cerebros y que entonan nuestras bocas. 


Hermandad en la frecuencia que sentimos, en el sonido del corazón, en la vibración del alma, en el ritmo alquímico de nuestros cuerpos neurotransmitidos.


Te siento hermana, sin verte, es más, me da igual: sé que estás, sé que existes y percibo tu espíritu, me llega la luz de tus pensamientos y sé lo que mueve tus pies.


Conozco y navego el universo en el que brillas, toda tú, mujer, madre, amiga, compañera, creadora, constructora, vigilante, faro y torre, reposo y empuje, lágrima y grito, rabia y dolor, furia y tristeza, agua y arena, huracán y silencio.


Uñas blancas que sujetan la vida con la fuerza de Medusa reparando su corazón roto y su cerebro desmembrado por ideas implantadas de un mundo inventado para apagar el brillo de tu existencia, hermana.


No estás sola. Eres y soy contigo.


Coge mis manos y baila conmigo esta danza vertiginosa que lance los sueños y los miedos al espacio y vuelen a nuestro alrededor como gotas oliendo a jabón y a lavanda, sonando a tambor y a arpa. 


Coge mis manos hermana y siente mi corazón, tu ancla, porque estamos todas unidas tejiendo la trama donde los nuevos hombres y mujeres son lo que ya eran, desprovistos de la falsedad interesada.

En la profundidad del corazón no hay género, no hay cuerpo, solo esa mente primigenia que todo lo crea que todo lo es. En el fondo, todxs somos algo entre él y ella, entre yin y yang. “Nada ni nadie es absolutamente yin o absolutamente yang”.


Si nos mantenemos unidxs nada ni nadie podrá romper los lazos, y la vida crecerá y florecerá sabia y generosa con cada ser que habita el mundo.

Dra. Nuria Lorite Ayán

- Fundadora de Biloba: formación, cuidado, asesoría. 
- Directora del podcast La Vida Biloba.
- Creadora de Master Life productos naturales 
- Académica de AICTEH y Academia Costantiniana Artes, Ciencias y Letras.
- Catedrática - Consejo Rector Bircham International University
- Contacto desde
www.biloba.es

Dra. Nuria Lorite Ayán

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