Natacha  G. Mendoza

Amante del arte y la literatura. Reside en Canarias, donde encuentra la inspiración para escribir.

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Pintura de Jarmomakila

No sirve de nada gritarlo

No sirve de nada gritarlo. Créanme, sería inútil. Ni con todo el ruido del mundo podría detenerlo. Al destino uno lo busca. Lo digo muy seriamente. Uno lo busca sin quererlo. El problema es cuando lo ves venir con la mano abierta. Ya sabemos como terminará la historia. No sé rezar, tampoco sé nada de plegarias ni milagros. Soy un tipo de traje gris, y algún que otro tirante. Tengo la vida llena de libros, papeles sin escribir, y algunos que logré destrozar contando historias que nunca se cumplieron. Te buscaba, sí. Te busqué en esos destinos que regresaron con furia a cobrarse mi deseo. Recorrí museos, cafeterías, bares, hasta puertos y estaciones. Salí de la ciudad, me acerqué a los bordes de todos los mapas. Te busqué tanto, que olvidé mi nombre, los colores, el cielo... esas cosas que uno ve cuando estás con la persona que amas.

Natacha  G. Mendoza