¿Qué es el Qi?

Definir el Qi es francamente difícil, su ideograma  representa el arroz crudo y el vapor de la cocción, asimilando en una misma imagen o palabra, lo material y lo inmaterial. Independientemente de la controversia filosófica que plantea buscar una definición correcta para la palabra Qi y lo que designa, parece más sencillo, práctico y realista, asumir la idea, la imagen, y evitar que las palabras resten significado, pero algo hay que explicar. 

La medicina china no separa el funcionamiento del cuerpo del funcionamiento de la mente / espíritu. Cada vez que hablamos de causas, efectos, diagnóstico, propuestas dietéticas, tratamiento, etc., es esencial que entendamos que somos un todo de materia – energía, un continuo sin divisiones y que, por tanto, no hace falta estar siempre repitiendo este concepto, pues quien vive y asume este hecho no tiene ninguna separación ni compartimento en su cabeza. Por eso, aunque no se nombre continuamente, siempre, siempre subyace la idea de conjunto, de globalidad del ser. La materia es una forma de energía, de Qi, cuyas propiedades en cuanto a disposición de los elementos que la componen hacen que resulte ser más o menos sólida, visible o palpable. Lo que llamamos Qi o "energía" es más sutil, impalpable; la mayoría de las veces, creemos que invisible, pero se puede sentir, experimentar y percibir, y de hecho, sin ella estaríamos, no muertos, si no en otro estado, no corpóreo. Para algunos, el Qi del cuerpo es la vitalidad; para otros, es la energía bioquímica que sustenta la vida celular. En términos más globales, Qi es lo que vivifica, la vida en sí misma, el constituyente fundamental del universo, el principio creador de todo lo existente. El concepto de mente y espíritu está asociado, por tanto, intrínsecamente en la medicina al ser humano y no se concibe un diagnóstico sin tener en cuenta cómo se siente el paciente, si ha habido cambios en su modo de sentir o en sus emociones. Pensamientos y sentimientos no son lo mismo, forman parte de nosotros, y como tales, pueden ser objeto de modificaciones conscientes o inconscientes, y acompañar a los desequilibrios y al reequilibrio posterior.

En cualquier caso, todo es Qi. Cualquier sustancia, pensamiento, emoción, materia, es un Qi bajo diversas manifestaciones: todo es Qi y Qi es todo. 

Generalmente la palabra Qi se traduce por “energía” en el sentido que adquiere cuando se comprende que todo es energía y que lo material y lo inmaterial, en realidad son lo mismo, pero bajo distintas formas de manifestación. Esta idea está muy aceptada hoy día también en el mundo occidental y ayuda a comprender muchos procesos que antes no se comprendían. Desde que Albert Einstein propusiera su Teoría de la Relatividad, parece más sencillo asumir lo que desde siempre se ha predicado en las culturas y filosofías tradicionales. Que la energía actúa sobre la materia no nos parece extraño, pues el calor (una forma de energía) hace que un objeto sólido se funda e incluso se transforme en otras sustancias. Que la materia se transforme en energía tampoco nos es ajeno, pues los alimentos que comemos se transforman en calor y en energía química. Sin embargo, cuando se sube de nivel, es posible que cueste un poco más: ¿Puede un pensamiento cambiar la materia? ¿Puede la materia generar un sentimiento o pensamiento? ¿Tiene un sentimiento una base material? ¿Qué circula por un meridiano de acupuntura? 

El Qi, en definitiva, puede adoptar múltiples formas, visibles o no, materiales o inmateriales. Está en constante movimiento, cuando se hace más denso da lugar a la materia y a distintos estados de agregación y manifestación. Existen muchos tipos de Qi. El Qi cumple diversas funciones. En el capítulo 6 del texto clásico Su Wen (primera parte de Huang Di Nei Jing) encontramos la explicación de cómo el Qi modifica las características de la materia, promueve el movimiento en el Cielo y en La Tierra, y las transformaciones en cuanto a naturaleza yin o yang de las cosas, actividades o entidades. 

Si no hay Qi no hay vida. La vida misma es Qi. En el capítulo 25 de Su Wen se expone: 

“La persona depende del Qi del Cielo y de La Tierra [...] cuando el Qi de La Tierra y del Cielo se combinan el resultado se llama ser humano”. 

Fragmento adaptado de la Tesis Doctoral “Los Alimentos en la Medicina Tradicional China”. Calificada Summa cum laude en 2015.

Dra. Nuria Lorite Ayán
Directora y presentadora de La Vida Biloba, podcast y programa de radio.

Dra. Nuria Lorite Ayán

  • Facebook - Círculo Negro

© 2017 by www.hildafusion.com   

  • Facebook - Grey Circle
  • Instagram - Grey Circle
  • Twitter - Grey Circle
  • YouTube - Grey Circle